El niño como ocupante de un vehículo

el niño como ocupante del vehículo

Si no se adoptan las debidas precauciones, en caso de producirse un accidente de tráfico, los niños están más expuestos a sufrir lesiones que los adultos ocupantes del automóvil, ya que, al pesar menos, pueden salir despedidos con más fuerza tras el impacto y golpearse contra las paredes del vehículo. Por ello, la principal precaución para proteger a un niño que viaja en auto-móvil consiste en garantizarle una buena sujeción.

Una buena sujeción

La norma de prevención básica es clara y sencilla: ningún niño debe viajar en automóvil sin la oportuna y correcta sujeción al vehículo. El niño, sea cual sea su edad, no debe ir nunca en el regazo de un adulto, aunque éste lleve puesto el cinturón de seguridad, porque en el caso de un accidente, lo más probable es que la criatura se le escape de los brazos, aunque intente retenerla: es absurdo pensar que podrá controlarla si se produce una colisión importante o el vuelco del vehículo.

Ahora bien, se ha de advertir que los cinturones de seguridad normales del automóvil no sirven para los niños pequeños y que cualquier sistema de sujeción no es válido para su seguridad: cada niño debe disponer del cinturón más apropiado a su edad, peso y talla. Al adquirirlo, hay que asegurarse de que sea un producto de calidad, realmente eficaz, y sobre todo que disponga de fijaciones firmes; en el caso de que esté destinado a un niño pequeño, las hebillas han de ser difíciles de abrir para el propio niño.

Los bebés

Hasta que el bebé no cumple 9 meses de edad y su peso no sobrepasa los 10 kg, puede viajar en un capazo rígido colocado transversalmente en el asiento trasero y fijado al vehículo con sus propios cinturones de seguridad. Ésta es una buena alternativa sobre todo cuando el conductor no viaja solo y el asiento delantero del acompañante está ocupado.

También puede usarse una sillita de seguridad espe-cial para bebés orientada en sentido contrario al de la marcha y fijada al vehículo con sus propios cinturones de seguridad o bien con anclajes específicos. Esta opción es muy útil si el conductor va solo, ya que puede colocar la sillita en el asiento del acompañante y así tener al bebé a su lado, aunque la sillita también puede colocarse en uno de los asientos traseros si en el automóvil viajan otras personas. Hay que evitar llevar al bebé en brazos aunque la persona adulta que lo sostiene lleve puesto su cinturón de seguridad. En caso de accidente, esta sujeción pone gravemente en peligro la vida del niño.

El bebé puede viajar junto al conductor en una sillita de seguridad especial, fijada al chasis del vehículo y orientada en el sentido contrario de la marcha.

El bebé que no sobrepase los 10 kg de peso aproximadamente viajar en un capazo rígido o cuco colocado transversalmente en el asiento trasero y fijado con sus propios cinturones de seguridad

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Para solucionar cualquier duda con respecto a los cambios en la legislación vigente, consultar la página de la Dirección General de Tráfico.