INICIO DEL PARTO – PRIMEROS SÍNTOMAS DE PARTO

La embarazada puede notar una serie de percepciones nuevas antes del parto que le avisan de su inminencia. En muchas ocasiones se trata de molestias imprecisas que apenas alteran su vida normal. Sin embargo, pueden representar a veces una mayor incomodidad, y sobre todo, por ser nuevas para la paciente, ocasionar alarma y desconcierto. Es importante reconocerlas, como mejor manera de sobrellevarlas y diferenciarlas de los síntomas que avisan de una posible complicación del embarazo.

CONTRACCIONES UTERINAS

El útero es un órgano fuertemente musculado que se ha hipertrofiado durante la gestación. Será en definitiva el motor del parto puesto que cuando se contraiga empujará al feto en su descenso. Durante todo el tercer trimestre las fibras musculares de la matriz empezarán a activarse, inicialmente con unas contracciones débiles y descoordinadas que de forma progresiva ganarán intensidad. Estas contracciones, lla-madas de Braxton-Hicks, responden a la actividad uterina normal preparatoria del parto. Resultan beneficiosas, ya que por una parte van a entrenar al músculo uterino y por otra promueven cambios en la conformación del útero, de modo que su porción inferior o «istmo», va progresivamente distendiéndose, abriéndose en forma de cuello de embudo. La formación de este segmento uterino es el pri-mer cambio necesario para el proceso de dilatación.

Las contracciones rítmicas, con un mínimo de dos cada diez minutos, y cada vez más dolorosas, son un claro síntoma de parto.

Las contracciones de Braxton-Hicks se producen durante todo el tercer trimestre del embarazo. Son completamente normales y no son más que el entrenamiento del músculo uterino. No son nocivas para el feto ni dan lugar a un parto prematuro.

PREDICCIÓN DEL MOMENTO DEL PARTO

Una de las preguntas más frecuentes y lógicas de la embarazada a su médico es cuándo empezará el parto. Sin embargo no puede responderse a esta pregunta de forma precisa a no ser que se haya programado la inducción del parto. En la exploración de las últimas visitas el ginecólogo puede encontrar indicios de que el parto se está preparando.

Éstos son el encajamiento de la presentación y el reblandecimiento, acortamiento y dilatación del cuello uterino. Sin embargo, no definen el momento de inicio del parto que puede presentarse tanto en unas horas como en el plazo de una semana. Por el contrario, la falta de modificaciones del cuello uterino no significa que el inicio del parto tardará. El hecho es que el encajamiento, el acortamiento y la dilatación se pueden producir de modo gradual a lo largo de un período de semanas pero también en el curso de horas.

Tampoco ha podido ser nunca demostrado que las fases lunares o determinados cambios atmosféricos predispongan al inicio del parto como muchas personas creen. A la futura madre no le queda más remedio que esperar sin impacientarse.