INICIO DEL PARTO – ¿ESTOY DE PARTO?

Más allá de la probable fecha de parto, aparecen a menudo señales no siempre evidentes que hacen dudar a la embarazada del estado real de su situación. Por ello es muy útil disponer de una ficha-resumen que incluya las incidencias más frecuentes, señalando qué hacer en cada caso.

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Si la rotura de aguas, el líquido contenido en las membranas amnióticas, suele ser la señal más evidente de que el parto está en marcha, puede ocurrir que esta rotura sea prematura, lo cual supone una complicación que puede tener graves consecuencias. Conviene conocer este problema para poder prevenirlo.

LA ROTURA PREMATURA DE AGUAS

La paciente nota la salida libre de líquido transparente por los genitales. No debe confundirse con los escapes de orina que presentan muchas gestantes. Suele ser un volumen abundante, que moja completamente las ropas, pero en ocasiones la rotura de la bolsa puede ser mínima en una primera fase, con salida de muy escasa cantidad de líquido. Ante la duda debe consultarse con el ginecólogo que dispondrá de métodos diagnósticos para diferenciarlo.

COMPLICACIONES DE LA ROTURA PREMATURA

Si se pierde el líquido amniótico el feto se encuentra sometido a una serie de riesgos. Cuando no queda nada de líquido existe riesgo de compresión del cordón umbilical, lo que hace peligrar la vida del bebé. Esto no debe preocupar cuando la rotura es reciente, ya que siempre queda una cantidad residual que amortigua las compresiones.

Otra cuestión es el riesgo de infección. Al perderse la barrera antimicrobiana del amnios, el feto está sometido a la posible invasión de gérmenes procedentes de la vagina. El peligro es la infección de la cavidad amniótica, la corioamnionitis, enfermedad con serias repercusiones, tanto para el feto como para la madre. El riesgo de infección no es inmediato sino que empieza una vez transcurridas 24 horas de la rotura de membranas.

Transcurridas 24 horas de la rotura prematura de membranas, el riesgo de infección hace recomendable inducir el parto. Esta medida, que también puede obedecer a otras causas, es una decisión médica que no debe inquietar a la embarazada.
Los primeros síntomas del parto pueden no ser muy claros y a muchas mujeres les asaltan las dudas de si realmente han iniciado el proceso.

DIAGNÓSTICO DE LA ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS

Si se sospecha este problema pero la fuga de líquido no es aparente, existen procedimien-tos para ponerla en evidencia. Como el líquido amniótico es alcalino, podrá apre-ciarse un viraje del pH de las secreciones vaginales con una tira reactiva. Puede apreciarse al microscopio una especial cristalización al dejarlas secar en un vidrio. Puede analizarse la presencia de sustancias que sólo existen en el líquido amniótico, como la fibronectina. Por último, de persistir la duda, puede puncionarse el útero y la bolsa amniótica por el abdomen e instilar un colorante azul para ver si existe fuga por vía vaginal.