INICIO DEL PARTO – CUELLO UTERINO Y TAPÓN MUCOSO

La salida de la matriz, el cuello uterino, va a cambiar también en sus características. Lo que antes correspondía a un estrecho canal de unos tres o cuatro centímetros empezará a reblandecerse, acortarse y entreabrirse. Todos estos procesos están preparando lo que en su momento corresponderá al llamado canal del parto, pasaje que incluye el cuello uterino, la vagina y la vulva a través de los cuales pasará el bebé.

Puede parecer increíble que el canal del parto tenga la capacidad suficiente para permitir el paso de un feto; sin embargo, gracias al efecto de los cambios hormonales que se producen durante el embarazo los tejidos pre-sentan una enorme elasticidad.

EXPULSIÓN DEL TAPÓN MUCOSO

Algunas gestantes notan la expulsión por la vagina de un material gelatinoso de color rojizo u oscuro que se denomina tapón mucoso. Típicamente se dice que precede al inicio del parto en 48 horas, pero esto no debe ser considerado como una regla fija, ya que en muchas ocasiones se pospone más tiempo y en otras no lo expulsan nunca. El tapón mucoso no es más que la mucosidad espesa que ocluye el canal central del cuello uterino y se desprende al iniciarse el acortamiento del mismo.

Se recomienda disponer de un fácil acceso al médico o a la comadrona para mantenerles informados de los síntomas que se presentan y avisan del inicio del parto.

ESTADO ANÍMICO ANTES DEL PARTO

Para todas las embarazadas su parto representa un evento importantísimo, en el que vuelcan una enorme carga afectiva. En ella existirá una compleja mezcla de sentimientos tanto positivos como negativos que la confunden. Hay una sensación de alivio por haber llegado casi al final y a la par de impaciencia por el momento del parto. A la incertidumbre se añade el miedo al dolor y las posibles complica-ciones.

Existe ilusión por ver y tocar al nuevo hijo, pero simultáneamente temor a que algo malo pueda ocurrirle y extrañeza ante un ser que por más deseado y querido que sea aún no se le conoce como persona indepen-diente. A menudo, la embarazada se siente incomprendida por su entorno, que espera de ella que se encuentre feliz y relajada, cuando en su interior reina el desconcierto. Las mujeres más dinámicas desearían seguir con su actividad normal pero su gestación avanzada se lo impide y algunas pueden sentirse frustra-das. Las mujeres más pasivas pueden entrar en una dinámica de dependencia de su entorno familiar, pudiendo sentirse frustra-das si no reciben ese apoyo paternalista que buscan. La mayoría, por más fuer-tes que sean, reconocerán que las sema-nas previas a su parto han representado un momento de auténtico reto a su equilibrio psicológico.

La perspectiva de la inminencia del parto genera un estado psicológico especial y complejo en la embarazada. Será muy importante ofrecerle un soporte afectivo sin caer en un exceso de paternalismo que pueda llegar a agobiaría.